PIEDRA NATURAL SUISEKI 2 CUEVA DEL GUARDIAN (PIEDRA DE CAVERNA)

$400.000
5KG
PIEZA UNICA Y EXCLUSIVA.
DAIZA DE MADERA EN CEDRO
¡No te lo pierdas, es el último!
Descuentos por volumen
Entre más kilos añadas, obtendrás mejor precio
Descripción

Nota importante: La imagen mostrada es de referencia. El color, forma y textura pueden variar ligeramente, ya que cada pieza es irrepetible.

Piedra Natural Suiseki 2 Cueva del Guardián (Piedra de Caverna)

Descubre la majestuosidad de la naturaleza con esta SUISEKI ROCA ÚNICA Y EXCLUSIVA, formada de escoria de lava volcánica, realzada con impresionantes cuevas y formas que evocan acantilados y montañas rocosas de color jaspe. Su superficie refleja ríos, quebradas y el deshielo de agua que parecen descender por ella, creando un paisaje en miniatura de asombrosa belleza.

Historia y Significado del Suiseki

Originario de Japón, el suiseki es el arte de contemplar piedras naturales que sugieren paisajes, animales o formas abstractas. Los primeros suiseki se recolectaron hace siglos y se valoraban por su capacidad de inspirar calma, reflexión y conexión con la naturaleza. Hoy, el suiseki es apreciado por coleccionistas y amantes del arte natural en todo el mundo.

Tipos de Suiseki

Existen varios tipos de suiseki según su forma y evocación: - Montañas (yama-ishi): Recuerdan cordilleras. - Cuevas (dokutsu-ishi): Como esta pieza, evocan cavernas y refugios. - Islas (shima-ishi): Parecen islas en el agua. - Cascadas (taki-ishi): Sugieren caídas de agua. - Formas abstractas: Invitan a la interpretación libre.

Daiza: Soporte Artesanal en Cedro

La piedra reposa sobre una daiza de madera de cedro, finamente elaborada a mano para acompañar las sinuosas curvas de la roca. Esta base no solo otorga elegancia, sino que resalta la belleza natural del suiseki.

Cuidados de tu Suiseki y Daiza

  • Limpia suavemente la piedra con un cepillo suave y agua pura.
  • Mantén la daiza alejada de la humedad y límpiala con un paño seco para cuidar la madera.
  • Evita la exposición directa al sol para preservar sus colores.

Lleva a casa una obra natural irrepetible y conecta con la serenidad ancestral del suiseki.